Si dirigís un instituto, esto ya lo viviste. En algún momento quisiste más inscriptos y lo lógico fue pedir más consultas: subiste el presupuesto, la agencia trajo el doble de formularios y a fin de mes se anotaron los mismos de siempre. Con el equipo de admisiones más cansado que antes.
No es culpa tuya ni de tu agencia. Es que más consultas y más inscriptos no son la misma cosa, y casi nadie te lo dice.
Te llegan más formularios que nunca, pero tu equipo dice que la gente que atiende está peor que antes. Se está midiendo lo más fácil de bajar, que es lo que sale cada consulta, y no lo único que te cambia el año: cuántos terminan anotados.
Tu equipo se agota persiguiendo gente que nunca tuvo intención de anotarse. Ese tiempo lo pagás vos, aunque no aparezca en ninguna factura.
Si el recorrido pierde gente en el medio, poner más plata arriba lo único que hace es agrandar el agujero: pagás por más consultas que se van a perder en el mismo lugar de siempre.
Manejan bien los anuncios, pero nadie mira qué pasa después del clic. Y sobre todo: no conocen tu negocio. Anotarse a un posgrado no se decide como se compra un par de zapatillas.
Todo esto se arregla, y sabemos por dónde. Así lo hacemos. ↓
Cada uno resuelve uno de los cuatro problemas de arriba. Ninguno está para juntar cantidad: o filtra, o explica algo. Y lo volvemos a ajustar en cada camada.
La persona llega sin saber nada y se va sabiendo qué es el programa, cuánto cuesta y si le sirve. El que no encaja se da cuenta solo. El que sigue, llega decidido.
Preguntamos lo justo para que el que no está listo se caiga solo. El que pasa llega con lo que tu equipo necesita saber antes de llamarlo: cuánto puede pagar, para cuándo y por qué le interesa.
Le devolvemos a Meta el dato de quién terminó inscribiéndose, no solo quién llenó un formulario. Así deja de buscarte gente que completa formularios y empieza a buscar gente parecida a la que se anota.
Armamos con tu equipo qué decir, a quién llamar primero y cómo seguir a los que no contestan. No te pasamos las consultas y desaparecemos.
No atendemos gimnasios, ni inmobiliarias, ni tiendas online. Tampoco colegios ni jardines: ahí el que decide es el padre. Trabajamos donde el que estudia es el mismo que elige y paga: diplomaturas, maestrías, especializaciones, cursos para profesionales. Por eso sabemos cómo se decide anotarse. Son semanas de dudas, una charla en casa, tres institutos comparados y la pregunta por el precio antes de largarse. Nos metemos adentro de tu estructura, junto a tu agencia actual o siendo tu agencia, y agarramos las dos puntas: conseguir las consultas y ayudar a tu equipo a que se conviertan en alumnos.
Pasaron de cubrir el 60% de las inscripciones al 130%.
Su director cuenta qué cambió adentro del equipo de admisiones cuando dejamos de correr atrás de la cantidad.
Director · Instituto
de Tricología Avanzada
Con quiénes venimos trabajando



Esto nos dejaron escrito después de la sesión.
“Llevaba más de un año sin poder resolverlo. En una sesión entendí cómo transmitir el valor del programa con claridad.”
Lo que más la frustraba era no saber qué contestar cuando el interesado ponía peros. La auditoría le dio la devolución que necesitaba para ordenar ese discurso.
“Estaba mirando el costo de los leads cuando el problema estaba antes: la landing y la medición.”
Venía casi un año peleando con lo que le costaba cada consulta. En la auditoría apareció lo que no estaba viendo: la medición estaba mal puesta y su página web pesaba mucho más en el resultado de lo que ella creía.




La limitamos para no hacerle perder el tiempo a nadie, ni a vos ni a nosotros.
Miramos juntos todo el recorrido que hace hoy una persona desde que ve tu anuncio hasta que se anota. Salís con un diagnóstico escrito: dónde se están perdiendo las inscripciones, qué conviene cambiar primero y si podemos ayudarte o no. Sin costo, sin compromiso y sin pedirte acceso a nada.